Gótico levantino

El Gótico Levantino es el estilo gótico desarrollado en la antigua Corona de Aragón, en el área mediterránea de España, caracterizado por sus salones e iglesias de gran extensión horizontal con énfasis en la parte estructural soportada por contrafuertes y decoraciones mínimas y austeras.

Artes figurativas
Valencia, que sustituye a Barcelona como puerto comercial del Mediterráneo, se convertirá en la sede de la escuela pictórica más importante del gótico internacional en la Península Ibérica. Sin embargo, carece de una notable producción escultórica, que se destaca en Cataluña.

Arquitectura
El gótico levantino o mediterráneo se caracteriza en arquitectura por sus salas e iglesias de gran amplitud horizontal con énfasis en la parte estructural sostenida por contrafuertes y decoraciones minimalistas y austeras.

Las principales diferencias con el gótico castellano son:
Una sola nave en lugar de tres, en caso de que las haya, tiene la misma altura y la central más ancha.
Capillas entre los contrafuertes.
Thinner apoya.
Decoración figurativa baja, dominada por el tipo geométrico.
Superficie menor de aberturas, lo que resulta en una baja penetración de luz.

Muy pocos ejemplos de este estilo de arquitectura existen fuera de las fortalezas cristianas más grandes. Los cristianos españoles y los musulmanes españoles todavía estaban luchando contra el campo circundante. En las ciudades capitales de los reinos cristianos mediterráneos medievales, se erigieron catedrales de este estilo en los siglos XIII y XIV.

Muchos edificios de este estilo arquitectónico se pueden encontrar en la región de Valencia con su propio estilo gótico valenciano y en las Islas Baleares.

Ejemplos de este arte son la Catedral de Santa María de Palma de Mallorca, iniciada en 1229, después de la conquista de la isla por Jaime I el conquistador; la de Santa Eulalia de Barcelona, ​​comenzada en 1298 y la de Santa María de Gerona, comenzada en 1312, que tiene después de naves hasta el crucero, donde continúa una sola de dimensiones espectaculares. En él, las dificultades técnicas hicieron que la Corona de Aragón enviara una junta de arquitectos para resolverlas.

Durante el siglo XV se utilizó el gótico levantino en la arquitectura civil, cuyo mejor ejemplo son los mercados de Barcelona (1380-1392), de Palma (1420-1452) y Valencia (1482-1498). La de Zaragoza, además de pertenecer al gótico aragonés, es posterior y con criterios renacentistas del siglo XVI, aunque comparte algunas características. La de Barcelona consistía en tres naves separadas por arcos apuntados que descansan sobre columnas con baquetones y con techo plano, constuida en madera. Fue reemplazado en el siglo dieciocho. En Barcelona (donde se conserva un “Barrio Gótico”) las partes góticas de los edificios de la Casa de la Ciutat, el Palau de la Generalitat y el Palau Reial Major.